Mujer enferma

La infradiagnosis en mujeres: una injusticia silenciosa que pone en riesgo nuestra salud

El diagnóstico médico es la piedra angular de la medicina moderna. Permite la detección temprana y el tratamiento efectivo de una amplia variedad de enfermedades. Sin embargo, cuando hablamos de diagnóstico médico en mujeres, la historia cambia. A menudo enfrentamos barreras invisibles que retrasan, distorsionan o incluso niegan la atención adecuada que merecemos.

La infradiagnosis femenina —esa tendencia a minimizar nuestros síntomas o a diagnosticarnos erróneamente— tiene raíces profundas en factores sociales, culturales y biológicos. Y, aunque parezca increíble, todavía arrastramos estereotipos obsoletos que tachan nuestros síntomas de «exageraciones» o de simples «cuestiones emocionales».

Sesgos de género en el diagnóstico médico

Durante décadas, la investigación médica ha estado sesgada hacia los hombres. Muchos estudios clínicos tradicionales excluían a las mujeres o no analizaban las diferencias de género en los síntomas de las enfermedades. Esto ha tenido consecuencias desastrosas. Por ejemplo, en el caso de los infartos de miocardio en mujeres, los síntomas pueden ser muy distintos a los de los hombres, llevando a diagnósticos erróneos como ansiedad o trastornos emocionales.

Mujer haciendo peineta

El dolor femenino: minimizado e ignorado

Una realidad dolorosa, literal y figurativamente. Las mujeres reportamos que nuestros síntomas muchas veces son desestimados por profesionales de la salud, asociándolos más a problemas psicológicos que físicos. ¿El resultado? Retrasos de años en diagnósticos de enfermedades crónicas graves como la endometriosis, la fibromialgia o el lupus.

En mi caso personal, tardaron ocho años en darme un diagnóstico correcto. Ocho años de dolor, incomprensión y sospechas, simplemente porque «las mujeres nos quejamos mucho». Una experiencia que lamentablemente comparten millones de mujeres en todo el mundo.

Enfermedades autoinmunes y crónicas: el gran olvido

Patologías como el lupus, la artritis reumatoide, la esclerosis múltiple y la propia fibromialgia afectan mayoritariamente a mujeres. Sin embargo, sus síntomas variables y muchas veces «invisibles» complican el proceso diagnóstico. Además, los cambios hormonales que experimentamos a lo largo de nuestra vida alteran los síntomas, dificultando aún más el diagnóstico médico adecuado.

Mujer enferma

El impacto emocional de no ser creídas

La infra diagnosis en mujeres no solo afecta nuestra salud física. Sentirse ignoradas o cuestionadas mina nuestra autoestima, alimenta la ansiedad y puede derivar en depresión. Vivir años con síntomas que no tienen nombre ni tratamiento desgasta emocionalmente y nos hace dudar incluso de nosotras mismas.

¿Qué podemos hacer?

Para cambiar esta realidad, es urgente:

  • Formar a los profesionales de la salud en perspectiva de género médica.
  • Impulsar más investigación médica que contemple las diferencias biológicas y de síntomas entre hombres y mujeres.
  • Difundir información de calidad para que las mujeres podamos reconocer signos de alarma.
  • Empoderarnos para defender nuestra salud: insistir, buscar segundas opiniones, y nunca minimizar lo que sentimos.

La igualdad de género en el diagnóstico médico no es un lujo: es un derecho básico. Necesitamos un sistema de salud que nos escuche, nos crea y nos trate con la dignidad que merecemos.

Porque nuestras vidas, nuestras historias y nuestro bienestar valen ser atendidos, respetados y diagnosticados con justicia.

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