El apagón

El Apagón del 28 de abril: cómo prepararnos para emergencias sin perder la calma (ni el WiFi)​

Lo que parecía que no iba a pasar, pasó

El pasado 28 de abril vivimos un evento que, aunque breve, nos sacudió a muchos: un apagón eléctrico masivo que afectó a miles de personas en distintas zonas. No fue el fin del mundo, ni mucho menos, pero nos recordó algo esencial: nuestra vida está más conectada a la electricidad de lo que a veces queremos admitir.
Para quienes ya tenemos una buena colección de experiencias vividas —y alguna que otra batallita que contar—, este tipo de situaciones nos enfrenta a una pregunta simple pero profunda: ¿Estamos preparados para quedarnos sin energía durante unas horas o incluso unos días?

Más que un corte de luz

Aunque los apagones siempre han existido, lo que marcó la diferencia esta vez fue la sensación de vulnerabilidad digital. Sin internet, sin datos, sin posibilidad de cargar el móvil… De repente, la tecnología que nos hace la vida más fácil también nos dejó expuestos.
Y para quienes no somos ya tan jóvenes, pero seguimos siendo rebeldes, el apagón fue una llamada de atención: podemos seguir aprendiendo, adaptándonos y tomando medidas para no perder el control cuando el mundo moderno hace ¡clic! y se apaga. Nos guste o no, toda nuestra existencia está ligada a la energía eléctrica.


Lecciones que nos deja el apagón

La electricidad no es eterna
Nos hemos acostumbrado a dar por hecho que siempre tendremos luz, agua caliente, calefacción o refrigeración. Pero la realidad es que estos servicios pueden fallar en cualquier momento, ya sea por causas naturales, técnicas o humanas.


La información es poder
Sin conexión a internet, nos damos cuenta de lo dependientes que somos de nuestros dispositivos para informarnos. Tener una radio a pilas o una pequeña biblioteca de manuales impresos puede marcar la diferencia.


La calma es el mejor recurso
Un apagón puede ser molesto, pero entrar en pánico sólo empeora la situación. La tranquilidad nos permite pensar con claridad y actuar de forma efectiva.

Preparándonos para eventuales y futuros apagones


Aquí te dejo algunas ideas sencillas pero poderosas para estar mejor preparados la próxima vez que las luces digan adiós:

  1. Tener un kit de emergencia en casa
    Linterna de batería y bombillas LED portátiles.
    Pilas recargables y cargadores solares o de dinamo.
    Radio a pilas o a manivela.
    Agua embotellada y alimentos no perecederos para al menos 48 horas.
    Botiquín básico de primeros auxilios, si tomas medicamentos, no olvides incluirlos en ti botiquín.
    Copias impresas de documentos importantes.
  2. Cargar dispositivos de forma inteligente
    Mantener baterías portátiles cargadas.
    Invertir en un cargador solar pequeño.
    Cargar el teléfono al 100% antes de tormentas anunciadas o cortes previstos.
  3. Volver a lo básico: radio, libros, juegos
    Sin internet, ¡no significa que nos aburramos! Tener a mano libros, revistas, cuadernos para escribir o dibujar, y juegos de mesa puede convertir el apagón en una oportunidad para desconectar de verdad. Te puedo decir que el Journaling para mí, ha sido fundamental a la hora de mantener la cabeza fría.
  4. Red de apoyo local
    Saber cómo contactar con vecinos o amigos cercanos (sin depender del WhatsApp) puede ser muy útil. Un par de números de teléfono anotados en papel son oro puro. Recientemente descubrí Briar, Briar es una aplicación de mensajería diseñada para activistas, periodistas y cualquier persona que necesite una forma segura, sencilla y robusta de comunicarse. A diferencia de las aplicaciones de mensajería tradicionales, Briar no depende de un servidor central: los mensajes se sincronizan directamente entre los dispositivos de los usuarios. Si falla internet, Briar puede sincronizarse mediante Bluetooth, wifi o tarjetas de memoria, manteniendo la información fluyendo en caso de crisis. Clica en el enlace para saber más. Descarga Briar aquí
  5. Preparar la mente, no solo la casa
    A veces la mejor preparación no es tener las mejores herramientas, sino mantener la calma, el buen humor y la capacidad de adaptarnos.

Viviendo con consciencia en la era digital

Quizá el gran aprendizaje que nos deja el apagón del 28 de abril es que no se trata solo de sobrevivir sin electricidad unas horas. Se trata de replantearnos nuestra relación con la tecnología, con el confort, y con nosotros mismos.
Para las que ya hemos visto pasar varias décadas, esto es simplemente un recordatorio de que la vida puede ser más simple y, a veces, más plena cuando se apagan los dispositivos y nos reconectamos con lo esencial: el cuidado propio, la comunidad, la resiliencia.
Creo de verdad, que la rebeldía también consiste en estar preparadas, en ser conscientes y en encontrar libertad incluso cuando el mundo se pone en pausa.

Y tú, ¿estás lista para el próximo apagón?
No se trata de vivir con miedo, ni de pensamientos catastrofistas, sino de estar preparados para valernos por nosotros mismos en caso de necesidad y también poder ayudar a otros que lo necesiten. Las Rebels estamos preparadas, tranquilas y, como siempre, no pedimos permiso. Déjame en comentarios que opinas sobre prepararse.

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