Querida Rebel, si llevas un tiempo por aquí, sabrás que estoy trabajando con mucha ilusión para fortalecer mi presencia en el mundo digital. No es tarea fácil. Internet es un océano inmenso y a veces una siente que su mensaje se pierde entre miles de voces. Pero también sé que tenemos mucho que decir. Así que, paso a paso, estoy trazando mi camino para que mi voz —y la tuya— se escuche más fuerte y más clara.
Aquí te comparto las 10 acciones que estoy aplicando para visibilizar mi marca personal y conectar de verdad. ¿Lo hacemos juntas?
Primero, definí mi marca personal. ¿Quién soy? ¿Qué me hace única? ¿Qué valores quiero transmitir? Si tú también estás en este proceso, empieza por ahí. Conocerte, diferenciarte, ser tú con todas tus letras. Una marca auténtica deja huella.
Después, creé un plan de contenido que tenga sentido. No publico por publicar, sino con intención. ¿Qué temas quiero compartir? ¿Con qué frecuencia? ¿Qué formatos me funcionan mejor? Me ayuda mucho tener un calendario editorial, aunque sea flexible, para mantenerme enfocada. Y sobre todo: crear contenido que realmente resuene con quien me lee o me ve.
Una de las cosas más importantes que he aprendido es a interactuar. Las redes no son un megáfono: son una conversación. Responder comentarios, abrir temas que importen, mostrar interés genuino por quienes están al otro lado… eso construye comunidad. Incluso los comentarios negativos tienen algo que aportar. Lo importante es tener claras nuestras raíces y no perder el rumbo.

Otra idea que funcionar es colaborar con otras mujeres o profesionales afines. Entrevistas, publicaciones conjuntas, charlas online… cada colaboración te puede abrir puertas nuevas y te permite llegar a públicos con los que compartes valores. No somos competencia, somos red.
Y sí: los hashtags funcionan. (Algunas dicen que no) pero yo por si acaso los pongo. Sin embargo, no por poner muchos vas a llegar a más gente. Es cuestión de elegir con cabeza los más relevantes para tu nicho. Investiga, observa, y usa los que realmente te conecten con la audiencia correcta.
Otra cosa que me ha servido es compartir contenido de valor. No se trata solo de hablar de mí, sino de ofrecer algo útil: ideas, consejos, inspiración, reflexiones… Cuanto más conectes con lo que tu comunidad necesita, más te posicionas como alguien que aporta, no solo que promociona.
También me estoy esforzando por participar en eventos, aunque sea online. Talleres, webinars, conferencias… Todo suma. Te da visibilidad, refuerza tu posicionamiento y, además, te nutre. Nada como estar en movimiento para que las oportunidades te encuentren.

Y claro, tener una web o blog propio es fundamental. Las redes están bien, pero tu casa digital te pertenece. En ella decides cómo mostrar tu contenido, cómo te presentas y cómo interactúas. No dependes de algoritmos, ni de modas. Ahí está tu voz, con libertad y estructura.
Una herramienta que me reta pero me encanta explorar es el video. A mí me fascina la palabra escrita, lo sabes. Pero sé que mostrarme en video crea un lazo más fuerte. YouTube, Reels o pequeños clips: vale la pena vencer la timidez y aparecer. Con práctica, se vuelve más natural.
Y algo que nunca dejo de lado: medir y analizar. Todas las plataformas te ofrecen datos. Míralos. ¿Qué tipo de contenido te funciona mejor? ¿Cuándo interactúan más contigo? Esto no es vanidad, es estrategia. Porque el tiempo es valioso y merece estar bien enfocado.
Yo estoy en este camino, paso a paso. Y si tú también estás construyendo tu espacio en el mundo digital, quiero decirte esto: no hay edad para comenzar, ni una sola forma de hacerlo bien. Hazlo a tu ritmo, con tu voz, desde tu historia. Nos necesitamos visibles. Nos necesitamos fuertes. Nos necesitamos conectadas.
¿Lo hacemos juntas?