Tengo una idea.

Cómo encontré inspiración para mi blog en mi propia rutina diaria

(Y por qué crear contenido desde lo cotidiano me ha dado libertad y constancia)

Escribir es duro, enfrentarse a la página en blanco puede ser abrumador. Hubo un momento en el que me sentía completamente bloqueada con mi blog y mis redes sociales. No era que me faltaran ganas, sino que pensaba que necesitaba “grandes ideas” para publicar. Miraba lo que hacían otros creadores y sentía que mi día a día no podía competir.

Y, sin embargo, la respuesta estaba justo delante de mí. Mi rutina —lo que hago como autora, como creadora de contenido y como emprendedora— es, en sí misma, una fuente inagotable de ideas.

Ese cambio de perspectiva no solo me devolvió las ganas de publicar, sino que me ayudó a encontrar un estilo más auténtico y sostenible para crear contenido diario para redes sociales y escribir en el blog sin estrés.

El día que dejé de buscar “fuera”

Durante mucho tiempo pensaba que mi vida era demasiado normal como para interesar a alguien. Me imaginaba que tenía que estar viajando constantemente, viviendo experiencias extremas o probando lo último en tendencias para tener algo que contar.

Pero un día, mientras organizaba el calendario de publicaciones, me di cuenta de que ya estaba haciendo muchas cosas interesantes:

  • Escribir y publicar mis libros en Amazon KDP
  • Gestionar mis redes sociales en TikTok, Instagram y YouTube
  • Trabajar con clientas en mi pequeño negocio
  • Cocinar recetas sencillas que me salvan el día
  • Probar herramientas digitales y aprender nuevas habilidades

Todas esas actividades no solo forman parte de mi vida, también pueden inspirar y aportar valor a quien me lee.

Mirar mi rutina con otros ojos

Cuando empecé a analizar mi día, me di cuenta de que cada tarea, cada pequeño proyecto, podía transformarse en contenido. No se trataba de inventar nada, sino de compartir cómo hago las cosas, qué aprendo en el camino y qué me funciona.

Por ejemplo:

  • Mientras trabajaba en un nuevo libro, documenté mi proceso de planificación y lo convertí en un artículo sobre cómo organizar un proyecto creativo.
  • Al preparar una receta rápida para comer entre grabación y grabación, pensé que podría ser útil para quienes también van con el tiempo justo.
  • Probando una aplicación de IA para optimizar mis publicaciones, descubrí trucos que se convirtieron en un post con recomendaciones para creadores.

Ejemplos realistas de contenido nacido de mi día a día

1. Planificar un mes de publicaciones en una tarde

Organizar mi calendario de contenidos me parecía un reto, hasta que encontré un sistema que me funciona. Lo compartí en el blog, explicando paso a paso cómo lo hago y qué herramientas utilizo.

2. El making-of de un nuevo libro

Durante la creación de uno de mis títulos para Amazon KDP, grabé clips cortos del proceso: lluvia de ideas, diseño de portada, maquetación. Luego, escribí un artículo sobre cómo convertir una idea en un libro autopublicado.

3. Recetas exprés para días de grabación

Hay días en los que paso la mañana grabando y no quiero perder tiempo en la cocina. Esos platos rápidos y saludables que preparo terminaron siendo parte de un post con “5 comidas fáciles para creadores ocupados”.

Por qué crear contenido desde lo cotidiano funciona

  1. Es más auténtico
    No tengo que seguir un guion ajeno ni fingir una vida perfecta. Simplemente muestro lo que hago y lo adapto para que sea útil a mi audiencia.
  2. Mantiene la constancia
    Al partir de lo que ya está en mi agenda, no me quedo sin ideas y puedo publicar con regularidad, tanto en el blog como en redes.
  3. Conecta de verdad con las personas
    Quien me lee sabe que lo que cuento es real, que lo he probado yo misma. Eso crea confianza.

Cómo convierto mi día en ideas

Siempre llevo conmigo un cuaderno y también uso el bloc de notas del móvil. Anoto cualquier cosa que me parezca interesante: una reflexión después de una reunión, una herramienta que descubro, un truco que me facilita la vida…

Después, reviso esa lista y elijo las ideas que tienen más potencial para convertirse en artículos o publicaciones. Algunas requieren investigación o fotos, otras son tan simples que puedo escribirlas en una tarde.

Mi método para unir blog y redes sociales

Una de las ventajas de este enfoque es que el contenido se multiplica. Un artículo del blog puede transformarse en:

  • Un reel con la idea principal
  • Un post con fotos para Instagram
  • Un short en YouTube con el tip más llamativo

Así, crear contenido diario para redes sociales no significa inventar algo nuevo cada vez, sino adaptar y reutilizar lo que ya hago.

El toque SEO sin perder frescura

Aunque escribo para personas, cuido también que Google entienda mi contenido. Uso mi frase clave —crear contenido diario para redes sociales— en el título, en el primer párrafo, en algún subtítulo y de forma natural en el texto.

No me obsesiono con repetirla, pero sí con que el artículo responda a lo que alguien buscaría si quisiera aprender a hacerlo.

Tu día es más interesante de lo que crees

Si alguna vez te has sentido bloqueada para publicar, te invito a que revises tu propia rutina. Todo lo que haces —trabajar, aprender, cocinar, organizarte— puede inspirar a otras personas.

No subestimes el valor de lo que ya sabes y haces cada día.
Si quieres ver cómo convierto mi día en ideas, acompáñame en el blog o en redes como @liamunt o @sixtyrebel

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *