(Y cómo estoy incorporando su espíritu en mi día a día)
Este verano me he enamorado de una tendencia que parece sacada de una postal antigua, pero que encaja perfectamente con lo que muchas buscamos ahora: vivir más despacio, disfrutar de lo sencillo y reconectar con la naturaleza. Se llama Farm Girl Summer y, aunque su nombre suene a moda pasajera, para mí es mucho más que una estética bonita.
No es necesario vivir en una granja para sentir su espíritu. Tampoco hace falta vestirse de determinada manera o seguir un guion. Para mí, Farm Girl Summer es una invitación a bajar el ritmo, llenar los días de pequeños placeres y recuperar costumbres que nos conectan con lo auténtico.
Hoy quiero contarte qué significa realmente esta tendencia, por qué me ha conquistado y cómo la estoy integrando en mi vida, Y aunque yo vivo en un en un entorno rural, cualquiera puede hacerlo, incluso si vives en la ciudad.
Qué es el Farm Girl Summer
En redes sociales, la etiqueta Farm Girl Summer se llena de imágenes con campos dorados, cestas de mimbre llenas de flores, ropa de lino y tardes soleadas. Pero, detrás de esa estética, hay una idea más profunda: volver a disfrutar de la vida rural, real o imaginada, y recuperar un contacto más cercano con la tierra y el tiempo lento.
No se trata de mudarse al campo (aunque a más de una nos tiente la idea), sino de traer un poco de ese espíritu a nuestro día a día: cocinar con ingredientes frescos, pasar más tiempo al aire libre, crear con las manos, cultivar algo —aunque sea en una maceta— y dar valor a los momentos que no requieren prisa.
Por qué me atrae tanto esta tendencia
Si te soy sincera, siempre he sentido una cierta nostalgia por las cosas simples: la mesa puesta sin prisas, el pan recién horneado, el olor de la lavanda, las siestas de verano con las ventanas abiertas…
Después de unos años en los que todo parecía girar en torno a la inmediatez y a producir más y más, Farm Girl Summer me recuerda que la vida no necesita ir tan rápido para ser plena.
Además, tiene algo que me conecta con mis propios valores: cuidar, crear y disfrutar del momento presente. Y lo mejor es que puedo adaptarlo a mi realidad, sin necesidad de hacer cambios drásticos.
Cómo estoy viviendo mi propio Farm Girl Summer
Quiero compartirte algunas de las cosas que estoy haciendo para incorporar esta tendencia a mi vida diaria. Son gestos sencillos que cualquiera puede aplicar, viva donde viva.

1. Cocinar con productos frescos y de temporada
Una de las bases de este estilo de vida es comer lo que la temporada ofrece. En verano, eso significa tomates que saben a tomate, melocotones jugosos, hierbas aromáticas frescas…
Ahora procuro comprar más en mercados locales y, cuando puedo, recojo hierbas de mi propio huerto. No solo es más saludable, sino que cocinar así me hace sentir más conectada con el momento presente.
Idea práctica: si no tienes espacio para un huerto, empieza con un par de macetas de albahaca, menta o perejil. Crecen rápido y dan mucha satisfacción.
2. Vestir con comodidad y materiales naturales
Aunque la moda no es el centro del Farm Girl Summer, sí tiene un papel. Yo he recuperado vestidos de algodón y lino, faldas amplias y camisas ligeras. No se trata de disfrazarse, sino de vestir de manera que te sientas cómoda y libre.
Idea práctica: revisa tu armario y rescata prendas frescas y versátiles. El estilo se construye más con actitud que con compras nuevas.
3. Pasar más tiempo al aire libre
Yo vivo en el campo, pero incluso viviendo en la ciudad, hay formas de disfrutar del exterior: pasear por un parque, leer en un banco a la sombra, tomar el café en un balcón o terraza. Estos momentos me ayudan a sentirme más ligera, como si el tiempo se expandiera.
Idea práctica: reserva un ratito cada día para estar al aire libre, aunque sean 10 minutos. Sin móvil, solo tú y el entorno.
4. Hacer cosas con las manos
La filosofía Farm Girl Summer también incluye la satisfacción de crear: cocinar, coser, tejer, pintar muebles, hacer pan… Yo, por ejemplo, he vuelto a hornear bizcochos sencillos y a decorar frascos para organizar la despensa.
Idea práctica: elige una actividad manual que te guste y dedica un rato a la semana. No hace falta que sea perfecta, lo importante es el proceso.
5. Incorporar flores y plantas al hogar
Las flores frescas, aunque sean de un ramo pequeño, cambian el ambiente de una habitación. También he añadido más plantas, no solo por estética, sino porque me hacen sentir acompañada.
Idea práctica: coloca un pequeño jarrón con flores en la mesa donde trabajas. Es un recordatorio de que lo bonito también es funcional: mejora el ánimo.

Más allá de la estética: lo que significa realmente
Algunas personas ven el Farm Girl Summer como una simple moda de Instagram. Para mí, es un recordatorio de algo que muchas hemos olvidado: vivir con intención y valorar lo que tenemos cerca.
No importa si tu paisaje es un campo infinito o un patio interior: siempre hay formas de reconectar con lo natural y lo pausado.
Este verano he aprendido que la calma no llega por arte de magia. Hay que crearla, elegirla y mantenerla, aunque el mundo alrededor vaya a otra velocidad.
Cómo puedes vivir tu propio Farm Girl Summer (aunque vivas en ciudad)
Aquí te dejo una pequeña guía que he probado yo misma:
- Dedica un día a la semana a cocinar algo especial con productos frescos.
- Haz una salida a un entorno natural cada vez que puedas: campo, playa, montaña o incluso un parque grande.
- Simplifica tu agenda: deja huecos libres para improvisar o simplemente descansar.
- Desconecta del móvil en determinados momentos del día para conectar con lo que tienes delante.
- Rodéate de elementos naturales: flores, madera, cerámica, textiles de fibras naturales.
- Recupera una afición manual: pintar, coser, escribir a mano, hacer mermelada…
Lo que he descubierto con esta forma de vivir
Desde que empecé a incorporar estos hábitos, he notado que mi energía es más estable y que me siento más presente en mis actividades. No significa que haya dejado de trabajar o de usar tecnología, pero sí que elijo cuándo y cómo hacerlo.
El Farm Girl Summer me ha enseñado que puedo llevar lo rural dentro de mí, incluso en un entorno urbano, y que cada pequeño gesto suma para vivir más en paz.
Tu verano también puede ser más lento y con más alma
No hace falta mudarse al campo para vivir con espíritu Farm Girl Summer. Basta con elegir conscientemente qué cosas quieres priorizar: más naturaleza, más momentos tranquilos, más contacto con lo auténtico.
Empieza por un cambio pequeño y deja que se convierta en parte de tu rutina.
Si quieres más ideas para un estilo de vida con alma, te invito a seguir leyendo el blog y a encontrarme en redes como @liamunt, donde comparto momentos de mi día y cómo adapto estas tendencias a la vida real.
